DIBUJO DE PALOMA

RETRATO DE FELIPE III ARRUGADO Y RESCATADO DE LA PAPELERA HECHO POR PALOMA; ME PARECE QUE TIENE ALGO QUE LO HACE SER MERECEDOR DE ENSEÑARLO.
DIBUJOS DE MIGUEL


Antesdeayer fui al dentista para que me hicieran un empaste. Debo decir que cuido mi dentadura como si fuera un collar de diamantes.
El doctor Rumbero, que así se llama mi dentista, es el hombre más grande (en el sentido de gigante) que he visto en mi vida y la primera vez que ví acercar sus macromanos a mi boca con un jeringuilla "extra XXL" hará como siete años, me entró una oleada de terror que estuve soñando con esas manos dos meses. Tuve que someterme a una terapia de grupo para superar el pánico que se había instalado en mi psiquis.
El doctor Rumbero tiene una enfermera cubana que es la cosa más desasosegante que se puede tener cerca en esos momentos de máxima ansiedad.
Es un torbellino que entra por una puerta y sale por la otra para volver a aparecer al instante por otra tercera puerta situada detrás de mi nuca mientras a la vez está sentada en recepción atendiendo al teléfono por imposible que esto pueda parecer. Es como si hubiera varias personas en una.
Por si esto fuera poco, habla a voces con ese acento tan maravilloso que sólo tienen los cubanos, al tiempo que evoluciona como si llevara el ritmo hasta andando.
Cuando el médico precisa de mucha concentración y silencio porque me está pasando el torno con verdadero afán, suelta la feliz enfermera una sonora carcajada, a veces, la mayoría, sin venir a cuento en mi oído, que me pone al instante el pelo de punta y 10 o 12 canas de golpe.
Para seguir, tienen la Cadena Dial a todo volúmen en recepción y como no hay canción que no se sepa, canta todas, absolutamente todas, esforzándose al máximo en las que más le gustan, interpretándolas como una auténtica estrella profesional.
Cuando salí antesdeayer del dentista, con la cabeza como un bombo por la doble anestesia que supone la combinación enfermera- inyecciones (que contabilicé hasta 7 pinchazos porque no me hacía efecto la dósis) fui andando hasta la Clínica pues ya era la 1,00, hora de visitas en la U.C.I.
De noche me despertaron unos pinchazos bestiales en la muela que me habían empastado. Creí que se debía a que estaba soñando que el doctor Rumbero se convertía de pronto en el José Tomás de la Odontología y entraba a matar con valentía y decisión clavando la espada "hasta la bola" en mi mismísima dentadura.
Me levanté y en el espejo del baño veo que mi cara está hinchada , el dolor era inhumano.
DIBUJOS DE MIGUEL



A la mañana siguiente, o sea, ayer, llamé a la consulta y la cubana inalterable me dice que vuelva a las 4,30 porque la muela se me había fisurado, según su pronóstico precoz al describir yo mis dolores con todo lujo de detalles y sin perder la frialdad que me caracteriza habitualmente.
Efectivamente, al acudir a visitar al doctor Rumbero, me reciben con una dobledósis de anestesia y me hacen la temida endodoncia, la primera en mi vida, dada la buena calidad de mis dientes. Los dolores fueron insoportables, en fín, yo los ofrecí a la Virgen de la Vega a cambio de que mi padre se cure, a ver si así me escucha.
Dentro de 10 días debo volver a hacerme el empaste definitivo. Al salir de la consulta me cruzo en la recepción con una pareja gay de unos 60 años con cara de susto que me murmuraron:"Estas no son horas de venir al dentista" en tono de broma.
La anestesia me empezó a hacer efecto cuando estaba dentro de la U.V.I, a las 6,00 de la tarde. ¡A buenas horas!

BOCETO PARA UN DIBUJO QUE HICE PARA INCLUIR EN MI BLOG. COMO AHORA NO ME APETECE DIBUJAR, LLEVO MESES QUE LO HE DEJADO, LO TRAIGO AQUÍ. A VER SI PRONTO VUELVO A ESTAR MOTIVADA.